Fascitis Eosinofílica
Dolor e inflamación de fascias y aponeurosis con tumefacción e induración de manos y pies y de brazos y piernas.
Se trata de una patología autoinmune, semejante a la esclerodermia pero con un agente desencadenante del proceso que es la eosinofilia, VSG elevada e IgG igualmente elevada. Todo ello constituye una agresión irritativa de fascias, cápsulas y ligamentos articulares de brazos y piernas de la propia dermis de cara y tronco.
Es fácil imaginar que si el proceso avanza se produzcan contracturas, mialgia, artritis y astenia. Todo ello inducido por el engrosamiento de las fascias, la hipertrofia colágena y la infiltración de linfocitos y eosinófilos. La ausencia de acrocianosis (Síndrome de Raynaud) garantiza que no es esclerodermia.
Junto con la terapia cráneo-sacral, que en este caso es muy efectiva, la fitoterapia nos ayuda a recuperar de manera más rápida al paciente.

