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Naturopatia y Bienestar - Centro de Naturopatía, Osteopatía y Fitoterapia Biológica
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Brocoli

Octubre de 2014

El brócoli es una planta crucífera similar a la coliflor, originaria de Asia Occidental y de las costas del Mediterráneo europeo, que hoy en día se cultiva en todo el mundo.

Pero, ¿qué es lo que hace del brócoli un alimento con tantas propiedades interesantes para la salud? Sin lugar a dudas, una composición privilegiada, que le otorga el honor de ser la hortaliza de mayor valor nutritivo por unidad de peso de producto comestible.

El agua es su principal componente, de ahí su escaso valor calórico.

Comparte con el resto de crucíferas su riqueza vitamínica: contiene vitamina C, ácido fólico, niacina, provitamina A (betacaroteno), vitamina B1 y E. Por lo que se refiere a su contenido mineral, sobresale la presencia de potasio, calcio, magnesio, zinc, yodo y hierro.

En este sentido, es preciso indicar que su destacado contenido en vitaminas y minerales se puede perder si no se cocina de forma correcta.

Por eso, es conveniente no prepararlo hasta el último momento antes de su consumo, para evitar la pérdida tanto de la vitamina C como de los minerales, ni dejarlo en remojo.

Lo más correcto es lavar los brotes enteros de brócoli bajo un chorro de agua y cocerlos un máximo de ocho minutos en muy poca cantidad de agua hirviendo. Eso sí, nunca se deben sumergir en agua fría para cocerlos, sino en agua hirviendo.

Propiedades anticancerígenas

Pero, sin duda, lo que ha centrado el interés sobre el brócoli en los últimos tiempos ha sido su capacidad para prevenir distintos tipos de cáncer.

De ello serían responsables diversos compuestos fitoquímicos, entre los que destacan índoles, fibra, glucosinolatos e isotiocianatos (ITCs), entre otros.

Precisamente, éstos últimos son los principales responsables de la eficacia de esta hortaliza en la prevención tumoral.

En el caso del cáncer de próstata, un equipo canadiense del Cancer Care de Ontario concluyó en 2007 que los mayores consumidores de crucíferas, especialmente brócoli y coliflor, tenían un riesgo considerablemente menor de contraerlo.

Un año más tarde, un estudio realizado por investigadores del Roswell Park Cancer Institute de Estados Unidos evidenció que el consumo de ITCs a través de la dieta presentaba una relación inversa con el riesgo de cáncer de vejiga.

Esta acción preventiva de los ITCs frente al cáncer ha sido recientemente corroborada, en enero de 2011 por un equipo de científicos estadounidenses, señalando que su mecanismo de acción se basa en su capacidad para preservar toda la eficacia del gen p53, el gen supresor tumoral, clave para mantener las células en perfecto estado, evitando las mutaciones que dan lugar a procesos cancerígenos.

En 2010, investigadores de la Universidad de Michigan comprobaron que, en este caso, el sulforafano, un compuesto fitoquímico liberado por los glucosinolatos, destruía las células del cáncer de mama.

Todas estas razones constituyen argumentos más que contundentes para que el brócoli pase a convertirse en un alimento indispensable en nuestra dieta, a las que hay que añadir otra serie de relevantes propiedades.

  • Su contenido en ITCs, en especial sulforafano, le otorga un papel protector sobre la mucosa gástrica al ayudar a prevenir el sobrecrecimiento bacteriano de Helicobacter Pylori o una excesiva adherencia a la pared estomacal de esta bacteria.
  • Cuando se cocina al vapor, facilita el descenso de los niveles de colesterol. El componente fibroso del brócoli actúa conjuntamente con los ácidos biliares en el tracto digestivo, favoreciendo la excreción biliar y, consiguientemente, disminuyendo los niveles de colesterol.
  • Posee un potente y positivo impacto sobre el sistema de detoxificación, lo que hay que atribuir a tres glucosinolatos: glucorafanina, gluconasturtina y glucocobrasicina, capaces de sustentar todos los pasos que componen el proceso de detoxificación del organismo, incluyendo la activación, neutralización y eliminación de contaminantes no deseados.
  • Es especialmente rico en kaempferol, un flavonoide con capacidad para disminuir el impacto de las sustancias ligadas a la alergia en nuestro cuerpo.
  • Su alto contenido en vitamina C, flavonoides y carotenoides como luteína, zeaxantina y betacaroteno le confiere una acción antioxidante especialmente significativa.
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